martes, 22 de enero de 2013

Si ya no es lo que era, no esperes lo que fue.



¿Cuál es el límite para luchar por una persona? ¿Cuánto hay que dar para recibir? ¿Esperamos recibir en la misma cantidad que damos? ¿Cuándo es el momento de marcharse?, y la pregunta más preguntada, con la respuesta menos encontrada posible, ¿Cuándo empiezas a querer, y cuando dejas de hacerlo? Son tantas las cosas que desconocemos en una relación que ya llamamos querer a todo, queremos en grandes cantidades, escupimos te quieros , regalamos abrazos, los besos ya no son demostración de sentimiento, apretar un cuerpo junto al tuyo, ya no significa ser uno,  hemos cambiado todas las etiquetas que un día fueron utilizadas por todas aquellas personas, que si cataron el amor, ahora queremos hasta a una almohada, porque nos aguanta las lágrimas, abrazamos sin ganas de abrazar, simplemente para no dar explicaciones, ya no damos un beso, nos liamos, y lo que antes era la mayor demostración de amor, ahora se llama “follar”, ante tal situación, solo me queda decir que no deseéis amores de pelis, si no cumplís los requisitos de ellas, no busquéis príncipes azules, ni princesas, si solamente os los follais, no pidáis amores eternos, si los te quiero los vendes por cuatro caricias, y no esperéis un beso, al sur de la calle 45, en mitad de Times Square, un 14 de Agosto.


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