¿Cuál es el límite para luchar por una persona? ¿Cuánto hay
que dar para recibir? ¿Esperamos recibir en la misma cantidad que damos? ¿Cuándo
es el momento de marcharse?, y la pregunta más preguntada, con la respuesta
menos encontrada posible, ¿Cuándo empiezas a querer, y cuando dejas de hacerlo?
Son tantas las cosas que desconocemos en una relación que ya llamamos querer a
todo, queremos en grandes cantidades, escupimos te quieros , regalamos abrazos,
los besos ya no son demostración de sentimiento, apretar un cuerpo junto al
tuyo, ya no significa ser uno, hemos
cambiado todas las etiquetas que un día fueron utilizadas por todas aquellas
personas, que si cataron el amor, ahora queremos hasta a una almohada, porque
nos aguanta las lágrimas, abrazamos sin ganas de abrazar, simplemente para no
dar explicaciones, ya no damos un beso, nos liamos, y lo que antes era la mayor
demostración de amor, ahora se llama “follar”, ante tal situación, solo me
queda decir que no deseéis amores de pelis, si no cumplís los requisitos de
ellas, no busquéis príncipes azules, ni princesas, si solamente os los follais,
no pidáis amores eternos, si los te quiero los vendes por cuatro caricias, y no
esperéis un beso, al sur de la calle 45, en mitad de Times Square, un 14 de
Agosto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario