No siento dolor, tampoco rabia ni odio ni resentimiento, es curioso porque esos 3 sentimientos me han acompañado desde que he sido un niño, engendrados por las palizas, la indiferencia de las personas. Borre de mi interior cualquier rastro de humanidad, y me convertí en una fiera, perseguí con ansia el poder, y recorrí de su mano un camino de muerte y sufrimiento, los hombres me temían, las mujeres se metían entre las sabanas de mi cama, poder riqueza, fama, conseguí todo lo que había deseado, sin embargo, me sentía muerto, si estaba muerto, y para darme cuenta basto solo una mirada, una mirada que giro mi vida 180 grados, ella me miro de una forma diferente, vio que dentro de la fiera todavía existía un poquito de humanidad, y ella me trajo de nuevo a la vida, me dio el cariño que siempre había necesitado , fue mi razón para sobrevivir, para dejarlo todo atrás, y querer empezar de nuevo, me arrepiento de muchas cosas, pero no cambiaría por nada del mundo , un último amanecer al lado de ella, si este es el precio que debo de pagar por haberla amado, no hay nada en toda mi vida que me haya salido más barato , no siento dolor , solo quiero quedarme así, para siempre en los brazos de Catalina.

No hay comentarios:
Publicar un comentario